Redacción- Cuatro jóvenes, entre ellas dos menores de edad, que realizaban una protesta rápida por las calles de Matagalpa (o piquetes exprés como le ha llamado la ciudadanía a estas protestas contra el gobierno de Daniel Ortega y que son reprimidas por la Policía Nacional), fueron agredidas, amenazadas e insultadas por agentes de la Dirección de Operaciones Especiales, al momento que estas fueron detenidas la tarde de ayer miércoles.
“Agarrá a esas hijueputas”, se oye decir a uno de los policías en un video que se ha hecho viral en las redes sociales, y que llama la atención no sólo por la forma grosera que estos agentes fueron con las muchachas, sino por la valentía con que ellas les replicaron sus ofensas.
Las jóvenes salieron a las calles para exigir la liberación de los presos políticos y realizar pintas exigiendo justicia. “Nos querían quitar todo, nos golpearon y nos empujaron”, relató uno de las víctimas a un medio matagalpino.
En otro video, una de las jóvenes responde: “Sí, soy tranquera. ¿Me van a pegar? Por doscientos pesos que les pagan…”, cuando un agente policial la acusa de ser parte de las protestas contra el gobierno.
“¿No les da pena?”, les preguntó un oficial. A lo que replicó una de las detenidas: “Pena debería de darle a ustedes que matan a niños y los queman vivo ¿no les parece que son más delincuentes ustedes?”.
“Al Chipote vas a ir a parar” la amenazó otro que les tomaba sus datos. El Chipote es una de las mazmorras donde el régimen lleva a los que ejercen su derecho a las protestas.
Las víctimas fueron dos menores de edad: Ashley Zelaya y Lizzye Zelaya, además de Karelys López y Mileydi Pineda, quienes fueron liberadas dos horas después.
«Seguiré en las calles y que viva Nicaragua libre»

Ashley Zelaya, una de las niñas, denunció en su perfil de Facebook: “Nos golpearon y nos denigraron diciéndome que me iban a llevar al Chipote y que me iban a violar, pero esas amenazas no me detienen y tampoco me intimidan. Seguiré en las calles y que viva Nicaragua libre”.
Las negociaciones entre el Gobierno de Ortega y la Alianza Cívica para superar la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018, se han estancado. La Alianza ha denunciado falta de interés e incumplimiento del Gobierno, y exige la liberación inmediata de todos los presos políticos, así como una ruta para adelantar las elecciones, algo a lo que se opone su contraparte.






