Desde julio de 2018, la asociación realiza un trabajo de seguimiento para agilizar trámites migratorios, ayuda jurídica, humanitaria y médica para los refugiados.
Alonso Mejía-LNP.
La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos ANPDH, cumplió en julio un año de estar ejerciendo una constante labor humanitaria con los refugiados que han salido de Nicaragua hacia Costa Rica, ante la represión llevada por el Estado de Nicaragua contra la sociedad civil opositora, a partir de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018.
La ANPDH se vio obligada a salir del país ante el asedio y las amenazas contra la mayoría de sus directivos. El Dr. Álvaro Leiva Sánchez, secretario ejecutivo de la Asociación, explica que el trabajo que vienen realizando en la promoción y defensa de los derechos humanos, está enfocado en tres pilares fundamentales: el humano; para que a los nicaragüenses que ingresan a territorio costarricense se les respete los derechos humanos; el legal, que tengan la posibilidad de obtener su estatus de refugiado ante las autoridades migratorias, y el de carácter social de preparar a estas personas para que puedan insertarse a la sociedad como ciudadanos útiles que aporten al desarrollo económico y social del Estado costarricense.
DENUNCIAS SON MÚLTIPLES
El proceso de atención que ha venido realizando la ANPDH ha ido en aumento. “Empezamos con la atención de 20 a 30 ciudadanos por día. En la actualidad sobrepasamos la cantidad de más de 50 que vienen a interponer sus denuncias. Esto nos indica que hay una confianza hacia nuestra organización, y de que el refugiado tiene el afán de cumplir con los procedimientos para conseguir su estatus legal en el país”, sostiene Leiva.
“Tenemos denuncias de acoso, represalias, asedio, amenazas de muerte, despidos laborales, violaciones a la integridad física delas personas, torturas…una lamentable gama de violaciones a los derechos fundamentales de los nicaragüenses”, afirma.
La asociación humanitaria coordina su trabajo con instituciones del Estado costarricense como la Dirección General de Migración y Extranjería y los Ministerio de Salud y Educación, “a fin de darle cobertura a los derechos fundamentales de nuestros conciudadanos, además de alianzas de trabajo con otras organizaciones de la sociedad civil. Asimismo es de suma importancia nuestro trabajo en coordinación con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y con el Sistema Universal de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Con ellos estamos permanentemente cruzando informes y comunicación con el fin de desarrollar con efectividad nuestra labor humanitaria” sostiene el Dr. Leiva.
CÓMO FUNCIONA LA ANPDH

No fue nada fácil para la ANPDH iniciar su misión en Costa Rica. “Damos gracias a Dios y a María Santísima porque a pesar de empezar en condiciones precarias nuestro apostolado social y humanitario, hemos conseguido unas oficinas que permiten atender con dignidad a las víctimas. A los ciudadanos se les atiende en la oficina de recepción de denuncias, y se les censa para que tengan opción de buscar un empleo en el futuro de acuerdo a las capacidades laborales que reflejen. De igual forma se les toma una ficha y una fotografía para tenerlos en un expediente que se documenta con los medios de prueba que el ciudadano pueda aportar, para nosotros concluir con un dictamen de derechos humanos que es de vital importancia al momento de la elegibilidad. Es decir, desde que el ciudadano tiene el primer contacto con nuestra oficina, nosotros lo acompañamos hasta que pueda obtener un estatus legal donde es informado y capacitado para el proceso de aplicación de su estatus legal que comienza con aprobación del refugio, muy importante para después obtener el permiso de trabajo que lo insertará al campo laboral” explica el promotor de los derechos humanos.
Leiva valora que el gobierno de Costa Rica ha estado altamente comprometido con la situación de los refugiados nicaragüenses, y que ha hecho grandes esfuerzos por cumplir con sus compromisos internacionales en materia de Derechos Humanos. “Nosotros reconocemos que el Estado costarricense bajo la administración del gobierno del presidente Carlos Alvarado ha demostrado una gran voluntad política en la atención de la crisis humanitaria de los refugiados nicaragüenses. Pero también tenemos un gran agradecimiento al pueblo de Costa Rica por abrir sus fronteras y sus brazos a nuestros conciudadanos”, enfatizó.
INCIDENCIA INTERNACIONAL

La labor de la Asociación trasciende Costa Rica a través del Dr. Álvaro Leiva, quien también funge como administrador de la Asociación y es delegado de la Canadian Human Right Internacional Organization (CHRIO) para la misión Nicaragua, Centroamérica y los Estados Unidos. “Un organismo de de prestigio mundial, que pone en perspectiva que nuestro trabajo no sólo está enfocado en la defensa de los derechos humanos de los nicaragüenses, sino que nos ha permitido tener incidencia con actores políticos de gran importancia en el mundo que puedan llamar la atención internacional sobre la grave violación de los derechos humanos que mantiene el régimen Ortega-Murillo en Nicaragua, y que hasta el día de hoy no demuestra voluntad política de mejorar esa situación como una obligación ante la Organización de Estados Americanos y del Sistema Universal de las Naciones Unidas, a fin de que podamos encontrar lo que pide el pueblo nicaragüense: justicia y castigo para aquellos que han cometido delitos de lesa humanidad, genocidio y graves violaciones a los derechos humanos”, sentenció.
Sobre la Ley de Amnistía promulgada en junio de este año por el Gobierno de Daniel Ortega, el Dr. Leiva asegura que es “la peor burla que se le ha hecho a la ciudadanía y a la comunidad internacional”, y considera que no es más que un instrumento jurídico creado por el régimen para justificar los crímenes cometidos contra la sociedad civil. “El hecho de que hayan liberado a muchos presos políticos no quita que se siguen encarcelando a los jóvenes y se sigan violentando los derechos humanos de la población, y esto no va a mermar la intensidad de los castigos y sanciones que les ha impuesto los Estados Unidos a los principales cabecillas de la dictadura, quienes tienen que ser sometidos a un juicio dentro del marco del Derecho Internacional”, señaló.
«NO HAY CONDICIONES PARA EL REGRESO DE LOS EXILIADOS»

En cuanto al llamado del presidente Ortega a los refugiados de que regresen a Nicaragua porque todo “está normal en el país”, el Dr. Leiva aseguró: “Nosotros nos hemos pronunciado con claridad al respecto: no existen condiciones para garantizar el retorno seguro de nuestros conciudadanos, como es el derecho a la vida y el derecho a su seguridad personal. Mientras no exista la posibilidad de desarmar a los paramilitares que han actuado bajo el consentimiento del Ejército y de la Policía Nacional, no hay seguridad. El Gobierno de Ortega no ha sido coherente en lo que dice y lo que práctica, y esto nuestra comunidad en el exilio lo sabe perfectamente”.
Para el secretario ejecutivo de la ANPDH, la mayor satisfacción de la misión en Costa Rica transcurrido un año, es la de estar al lado de los refugiados, pero también conlleva el dolor de no poder regresar al país, de no poder lograr aún la restitución dela paz social que permita la posibilidad de forjar una nación con una verdadera institucionalidad democrática.
“Las demandas y las necesidades son muchas, pero hay que tener esperanza en estos momentos tan difíciles. Nuestro mensaje a nuestros hermanos está muy en sintonía con lo que nos expresara el obispo Silvio Báez en los momentos más intensos de la crisis: Hay que tener fe. Al final de un túnel oscuro siempre hay luz, que es la luz dela esperanza que ansiamos todos los nicaragüenses para recuperar la paz social”, afirmó.






