
Tras meses de silencio, la compañía anunció revisión final del diseño del Puerto de Brito en Rivas y de las esclusas.

REDACCIÓN- El canal interoceánico de Nicaragua sigue en curso, y ya se está trabajando con socios internacionales para llevar adelante los diseños de la esclusa oeste y el Puerto de Brito en el lado Pacífico (Rivas), anunció esta semana la compañía concesionaria china HKND, encargada del megaproyecto.
Tras meses de silencio y rumores de que se cancelaría el proyecto, la compañía emitió un comunicado en el que asegura que el canal, que sería tres veces más largo que el de Panamá, sigue su curso, aunque no tiene fecha para iniciar su construcción.
Las obras estaban previstas para comenzar en 2015, según los planes de HKND y del gobierno, pero fueron aplazadas para finales del 2016 sin que aún hayan iniciado.
El comunicado tampoco detalla las fuentes de financiamiento para cubrir la inversión, calculada en 50,000 millones de dólares.
EN FASE DE DISEÑOS Y ESTUDIOS DE SUELO
«Estamos finalizando la revisión del diseño del puerto, con base en los últimos resultados de la investigación del subsuelo y los estudios de operación del canal», indica la comunicación.
El rediseño del puerto prevé riesgos de desastres naturales como terremotos y tsunamis y una mayor capacidad portuaria para el tráfico del canal.
También señala que las esclusas, que son la estructura «más esencial y compleja del proyecto», están en fase de diseño y de revisión de la información geotecnia para su ubicación en el oeste, lo que evitaría las fallas sísmicas que eran evidentes en la ubicación anterior.
También hay estudios sobre hidrología, balance hídrico y salinidad a fin de garantizar una mayor seguridad y el menor impacto ambiental de la infraestructura, según la empresa.
La HKND recibió del gobierno del presidente Daniel Ortega la concesión para construir y administrar el canal por 50 años, renovables por otros 50 años más.
Ortega ha dicho que el canal vendría “a erradicar” la pobreza en Nicaragua. Sin embargo, grupos ambientalistas y campesinos a quienes les afectará el proyecto, se oponen a la construcción del canal.
Varios sondeos de opinión demuestran que más del 70 por ciento de la población nicaragüense está de acuerdo en que se realice la obra.
La vía interoceánica de 278 kilómetros desplazaría a cientos de campesinos en el trazado de la ruta, mientras que ecologistas advierten de daños al lago Cocibolca, la segunda fuente de agua dulce de América Latina después del Titicaca, localizado entre Perú y Bolivia.
La HKND por su parte, asegura que el proyecto ayudaría a sanear las aguas contaminadas del Cocibolca o Gran Lago de Nicaragua.





