LA AMENAZA a la salud mundial que representa el Coronavirus COVID-19 es latente. Ya se ha propagado por casi todos los países del planeta. Activar los protocolos de aseo y de prevención que emita el Ministerio de Salud es una tarea primordial, y estar atentos a las informaciones y recomendaciones oficiales.
Esta enfermedad originada en China, pronto estará también en nuestras comunidades y vecindarios, pues es un virus de fácil propagación. En Centroamérica los ministerios encargados de la salud de la población están en máxima alerta. Pero acciones básicas como lavarse las manos, desinfectar los instrumentos de uso diario y evitar asistir a lugares donde hay grandes conglomeraciones, son la mejor manera de contrarrestar la infección.
De cada uno de nosotros depende que no se convierta en una pandemia mortífera. Según la sociedad científica mundial, el Coronavirus covid-19 empezó con el 83% de infecciones leves y con un 3% de casos críticos, pero los fallecimientos en aumento de que se tienen noticia cada día, causan alarma en la población y en la comunidad médica mundial.
Se están haciendo ingentes esfuerzos por encontrar una vacuna efectiva contra el flagelo, y se espera que pronto se logre. Por el momento hay que hacerle frente a esta nueva epidemia como se le ha hecho frente a anteriores epidemias que han llevado dolor a la Humanidad, pero que, gracias a los avances de la ciencia, se han logrado vencer.
Enfermedades terribles como la viruela, la poliomelitis, el sarampión, la varicela o la peste bovina, se han logrado erradicar o controlar de manera exitosa. Por eso, ante esta nueva amenaza a la salud mundial, estar informados y acatar las recomendaciones de las autoridades del sistema de salud, es nuestro deber como ciudadanos.






