
ALONSO MEJÍA- Tres atroces femicidios marcaron la semana en Nicaragua. En seis días ocurrieron tres asesinatos de mujeres en los departamentos de Jinotega, Masaya y Managua.
Pese a que organizaciones defensoras de los derechos de la mujer han alertado constantemente de la gravedad del flagelo, y de que el mismo presidente de la República pidió leyes más duras contra los crímenes atroces, el machismo sigue ensañándose y llenando de luto a las familias nicaragüenses.
Una mujer de 64 años fue encontrada muerta el sábado 12 en su casa de habitación en el barrio Julio Buitrago, de Managua, convirtiéndose en el tercer femicidio en menos de una semana en el país.
El cuerpo de María Lidia Argüello Montalván fue encontrado tirado en horas de la mañana en el piso de su casa, ensangrentado y con heridas de arma blanca, por un vendedor que pasaba por el lugar.
Según los vecinos, la víctima viajaría el próximo 16 de agosto a Guanacaste, Costa Rica, para reunirse con cuatro de sus seis hijos. En Managua vivía sola y tenía una pequeña venta de licor.
La Policía Nacional logró capturar a Carlos Alberto López Pobeda, alias “El Sasa”, Rafael Bonilla Maltez y un tercer hombre que no fue identificado, todos sospechosos del crimen.
El pasado nueve de agosto, Luz Lila Valle de 87 años, fue encontrada muerta y violada en su vivienda ubicada en el barrio El Repliegue, de Masaya.
La anciana fue asesinada a golpes por delincuentes que aprovecharon que vivía sola y sin luz eléctrica. La Policía Nacional capturó a cuatro hombres como sospechosos de cometer el crimen.
José Ariel Guevara Pérez y Rommel Joel Martínez Gutiérrez fueron acusados de ser los coautores del asesinato agravado y violación agravada en perjuicio de Valle Naborío. El hecho ocurrió la madrugada del martes 8 de agosto.
Un día después, el lunes 13, Óscar Adolfo Zeledón Rizo, de 26 años, asesinó de un disparo en la cabeza a su esposa Ana Vargas Centeno, de 28 años y posteriormente se disparó en el cuello. El hecho ocurrió en la comarca de Yalí, Jinotega.
33 MUJERES ASESINADAS EN LO QUE VA DEL AÑO

El Observatorio de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) contabiliza 33 mujeres asesinadas en lo que va del año, siendo febrero y mayo los meses con más crímenes cometidos.
La activista Magaly Quintana explica que el asesinato de las mujeres evidencia el desprecio que algunos hombres tienen sobre sus vidas, producto de una educación machista.
“La saña con la que están matando a las mujeres va cada vez en aumento y ya no respetan edad. Estamos viendo agresiones sexuales, golpes y hasta cuchilladas. Esto evidencia la necesidad urgente de reeducar a la población a través de políticas públicas concretas”, dijo Quintana a El Nuevo Diario de Nicaragua.
Católicas por el Derecho a Decidir es crítica con el Estado nicaragüense, por tipificar algunos crímenes como asesinato y no femicidio, y reiteradamente ha denunciado que éste no asume un papel de protección de las mujeres, ni de los hijos que quedan en la orfandad.
NO HAY ACUERDO EN CIFRAS ENTRE DEFENSORAS Y GOBIERNO
Las autoridades nicaragüenses y las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres no se ponen de acuerdo en la cifra de mujeres que han sido víctimas de feminicidio.
El informe de la Policía de Nicaragua sobre homicidios ocurridos del 1 de enero al 16 de mayo, por ejempo, señala que en ese lapso ocurrieron 9 feminicidios.
Sin embargo la organización Católicas por el Derecho a Decidir asegura que sólo entre enero y abril al menos 16 mujeres fueron víctimas de femicidio en Nicaragua. Y para julio reporta 29 niños y adolescentes que quedaron sin sus madres por este tipo de crimen.
Uno de los casos más estremecedores fue el de Vilma Trujillo, quien fue quemada viva en febrero pasado por miembros de una iglesia evangélica, con el argumento de que estaba poseída por el demonio. Cinco de los victimarios fueron condenadas a 30 años de prisión –la pena máxima– por el crimen.
CÓDIGO PENAL APLICA MANO DURA
El parlamento de Nicaragua aprobó el 20 de junio del presente año, a pedido del Presidente Daniel Ortega, una reforma al Código Penal que endurece las sanciones de los actos de violencia contra mujeres y niños, entre otros delitos.
La reforma establece un aumento de las penas de prisión por delitos de parricidio, asesinato, violación de menores y violación agravada.
La violación de menores de edad se castigará con entre 20 a 25 años de cárcel, en casos de violación agravada la pena máxima es de 20 años, mientras que el asesinato agravado recibirá una sanción de 30 años de cárcel, el máximo previsto en el código penal.
En los casos de femicidio la sanción será de 20 a 25 años de cárcel y hasta de 30 cuando concurran circunstancias agravantes, o si el hecho ocurre en presencia de niños o adolescentes, según el texto aprobado.
Feminicidio o femicidio es un crimen que consiste en el asesinato de una mujer por discriminación y violencia de género, que suele ser acompañado por un conjunto de acciones de extrema violencia como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual, contra las mujeres y niñas víctimas del mismo, ya sea que tenga lugar dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal; en la comunidad, por parte de cualquier persona, o que sea perpetrada o tolerada por el Estado y sus agentes, por acción u omisión.
EN AMÉRICA LATINA
Miles de mujeres son asesinadas en América Latina simplemente por ser mujer. Los feminicidios en la región han crecido en los últimos años y más del 90 por ciento de los casos permanecen impunes, según diversas organizaciones.
Aunque muchos de los Gobiernos de Latinoamérica impulsan leyes para evitar la violencia de género, las acciones son insuficientes. A esto se suma la falta de estadísticas oficiales porque los feminicidios se contabilizan de manera dispar y los procesos judiciales suelen ser lentos.
Aunque muchos de los Gobiernos de Latinoamérica impulsan leyes para evitar la violencia de género, las acciones son insuficientes. A esto se suma la falta de estadísticas oficiales porque los feminicidios se contabilizan de manera dispar y los procesos judiciales suelen ser lentos.
Según un reportaje de la cadena Univisión, 16 países latinoamericanos tienen legislaciones que condenan el femicidio, la mayoría aprobadas en los últimos diez años. Tres naciones no tipifican el delito: Cuba, donde los crímenes de género no tienen nombre ni pena específica; República Dominicana, uno de los países con índices más altos de violencia hacia las mujeres que tiene desde el año pasado una ley a la espera de ser promulgada; y Uruguay, donde el Estado sí que cuenta esos asesinatos pero la ley no reconoce la figura del femicidio como tal.
De acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de las Naciones Unidas, en 2014, en 25 países de la región, un total de 2.089 mujeres fueron víctimas de feminicidio.
Honduras es el país de la región con el mayor número total de femicidios(531 en 2014), lo cual representa 13,3 femicidios por cada 100.000 mujeres.
«Las tasas más altas a nivel regional corresponden a El Salvador y República Dominicana. En términos de números absolutos, Argentina y Guatemala se ubican en segundo y tercer lugar, con más de 200 femicidios cada uno en 2014″, concluye el informe.






