Noel Amílcar Gallegos, LNP- La diáspora nicaragüenses se sigue pronunciando desde el exilio en Costa Rica, pues esta vez realizó un plantón frente a la Embajada de Nicaragua, para demandar el cese de la represión contra los presos políticos y justicia por la muerte de Eddy Montes, asesinado de un disparo la tarde de este jueves en una de las celdas del Sistema Penitenciario La Modelo, en tanto los otros presos políticos resultaron con heridas de consideración. Hasta el momento se desconoce cómo sigue su recuperación.
“El Movimiento campesino y demás organizaciones afines, condenamos esta masacre en La Modelo. No es posible esta barbarie, el Estado de Nicaragua es un asesino porque mató a nuestro hermano Eddy Montes, asimismo repudiamos la represión criminal en contra de los demás presos políticos, exigimos que los saquen porque nosotros desde el exilio estamos indignados de tanto dolor por estas violaciones a sus derechos humanos. Pedimos a la comunidad internacional que aplique inmediatamente las sanciones al gobierno asesino de Daniel Ortega”, comentó doña Juana Juárez, originaria de la Isla de Ometepe.

INDIGNACIÓN. «Nosotros desde el exilio estamos indignados de tanto dolor por estas violaciones» expresó la exiliada Juanita Juárez a LA NUEVA PRENSA. (Foto Luis M. Vásquez).
Por su parte Francisco Ramírez, exiliado oriundo de Masaya, instó a los países de la región latinoamericana a tomar distancia del Estado de Nicaragua, por estar condenado por los crímenes de lesa humanidad.
“Después que la ONU aplazó la gestión de Daniel Ortega por los horrendos crímenes, más con el asesinato de ayer (a Montes), es el momento que los demás gobiernos del mundo se pronuncien a favor del pueblo y rompan relaciones con este gobierno déspota y criminal, cuyas acciones ya están debidamente documentadas. Nuestros presos políticos siguen corriendo peligro, y de hecho, hace más de un mes debieron estar libres todos. Creo que la Alianza Cívica debe de sentarse en otro país a dialogar, porque en Nicaragua no tenemos garantías de nada”, añadió Ramírez.

A pesar de la brisa que cayó sobre la ciudad de San José, los manifestantes no cesaron de demandar justicia y libertad para su país y gritar “asesino” frente a la Embajada de Nicaragua, al régimen de Ortega.
La protesta fue resguardada por agentes policiales costarricense para conservar el orden.






