

Alonso Mejía- La represión de paramilitares que operan con total impunidad en las calles de las principales ciudades de Nicaragua, continúa al amparo de la Policía Nacional este jueves en que el país se encuentra en un Paro Nacional de 24 horas. Mientras la población denuncia el recrudecimiento de los ataques, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocaron a la mesa de diálogo para mañana viernes, luego de recibir respuesta del mandatario Daniel Ortega a una propuesta de agenda de debate que incluye la democratización que le presentaron los obispos el pasado 7 de junio.
Ortega pidió reflexionar 48 horas sobre el tema el día 7, pero el día 9 no respondió. Los obispos dijeron que ayer 13 recibieron su respuesta, la cual harán pública el viernes.
«Hemos recibido la respuesta del Presidente de la República a las propuestas que, recogiendo el sentimiento de diversos sectores de la sociedad y de la inmensa mayoría del pueblo nicaragüense, le presentamos en el encuentro que sostuvimos el pasado jueves 07 del corriente. Por lo tanto, estamos convocando a la Mesa Plenaria del Dialogo Nacional, para el próximo viernes 15 de junio, a las 10:00 A.M., en el Seminario Nuestra Señora de Fátima», informaron los obispos.
El anuncio se dio en la víspera del paro nacional de 24 horas convocado para hoy jueves por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, conformada por empresarios, sociedad civil, universitarios y campesinos, que durará, como forma depresión para que Ortega pare la represión.
ORTEGA RESPONDE A PARO CON REPRESIÓN Y MUERTE

Las ciudades de Masaya, Granada, Carazo y León se encuentran incomunicadas, tras los ataques de encapuchados ocurridos desde comienzos de junio y que dejaron al menos 11 muertos. Las barricadas se han multiplicado, pese a que la Policía Nacional y grupos paramilitares ejecutaron operativos armados para desmontarlas.
Tras el anuncio de paro nacional en Nicaragua, gasolineras y supermercados lucen llenos de personas en busca de abastecerse de alimentos y combustible, mientras los niveles de inseguridad son altísimos en Nicaragua, pues grupos encapuchados que circulan armados han matado al menos a 8 personas en apenas diez días, informó EL Nuevo Diario de Nicaragua.
La comunidad internacional aísla cada vez más al gobierno de Ortega, por la dura represión desatada contra los estudiantes universitarios y la población en general. El Centro Carter se sumó a los pronunciamientos de la ONU, la OEA y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, que han criticado la violencia excesiva, y pidió desmantelar a los grupos paramilitares.
La Conferencia Episcopal reprochó al presidente Ortega su silencio una vez transcurridas las 48 horas que los Obispos le habían dado de plazo para “reflexionar” sobre la “democratización” del país, mientras continúa la represión.
El pasado jueves, los obispos, que ejercen de mediadores, se volvieron a reunir con Ortega para trasladarle “la angustia que sufre el pueblo de Nicaragua” y urgirle a elaborar una ‘hoja de ruta’ hacia la “democratización”.
ENVIADO DE ESTADOS UNIDOS SE REÚNE CON ORTEGA
El presidente Daniel Ortega, recibió el 9 de junio a un funcionario estadounidense, enviado por el senador republicano de Tennessee, Bob Corker, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, para “abordar la severa crisis democrática con los participantes del Diálogo Nacional”.
“Los Estados Unidos respeta la soberanía de Nicaragua y comprende que la solución definitiva al conflicto actual debe provenir de los nicaragüenses. Es el deseo de los Estados Unidos apoyar respetuosamente el Diálogo Nacional guiado por la Conferencia Episcopal de una forma que sea útil y aceptable para todas las partes, a fin de encontrar una salida pacífica a la crisis democrática en Nicaragua”, expresa un comunicado que fue divulgado por la embajadora estadounidense Laura Dogu en su cuenta de Twitter.
Medardo Mairena, líder campesino, dijo extraoficialmente que Ortega estaría negociando el adelanto de las elecciones pero sin dejar el poder como lo exigen la Alianza Cívica.
Nicaragua se encuentra sumido en una crisis de violencia desde el pasado 18 de abril que iniciaron las protestas de civiles y estudiantes que cuestionan al gobierno de Daniel Ortega de instaurar una dictadura en el país, por lo que han exigido su renuncia y de su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo. La represión con que ha respondido el mandatario ha dejado un saldo de más de 130 muertos, según organismos de derechos humanos
Esta semana, la Policía Nacional de Nicaragua atacó con armas de guerra diferentes barrios de Managua, donde la población había levantado barricadas para impedir el paso de fuerzas «parapoliciales» oficialistas. Videos que se han hecho virales en redes sociales muestran a los agentes disparando y corriendo en las principales calles de los barrios, obligando a los pobladores a protegerse en sus casas.
Armados de fusiles AK-47, de origen ruso, decenas de policías irrumpieron a balazos en los llamados «barrios orientales» de Managua, que están ubicados entre el centro y el este de la ciudad.





