

REDACCIÓN- Un disturbio en Crucitas de Cutris, en San Carlos, fronterizo con Nicaragua, originado por unos 300 oreros, motivó la intervención policial que terminó con un muerto de nacionalidad nicaragüense, varios heridos y el puesto policial incendiado, informó a los medios el jefe de la Policía de Fronteras de Costa Rica, Allan Obando.
Obando dijo que la alerta fue atendida por ocho policías que tuvieron que pedir refuerzos para controlar una turba armada con machetes, palos, bombas molotov y hasta con armas de fuego.
Según el jefe policial, la turba amenazaba a varios civiles, entre ellos siete niños, una mujer embarazada y una adulta mayor. «Por un estado de necesidad hacemos uso del arma de reglamento, lamentablemente hay una persona fallecida», dijo el jefe policial.
Añadió que todos los policías que participaron en la acción y las armas usadas están a la orden del Ministerio Público para las investigaciones pertinentes.
Los coligalleros son acusados de prenderle fuego a nueve de las 15 casas y otras edificaciones que tiene el campamento policial.
Vecinos de Crucitas se quejaron ante las autoridades que desde hace varios meses han afrontado asaltos en algunos locales comerciales y en vías públicas, con la llegada masiva de quienes entran y salen constantemente para sacar oro.
FALLECIDO DEJA DOS HIJOS EN ORFANDAD
El fallecido fue identificado como José Dolores González Sandoval, de 32 años y de origen nicaragüense. Tenía 25 años de residir en Llano Verde de Pocosol y de vez en cuando visitaba a su familia en Nicaragua.
Era padre de dos niños de 14 y 11 años y vivía con una nicaragüense que reside con los niños en Chontales, departamento de Nicaragua.
El martes de esta semana, González ingresó a Crucitas a extraer oro, con la ilusión de mejorar su situación económica, según dijo su tía Blanca González al diario La Nación de Costa Rica.
La mujer dijo que la familia está muy dolida porque cree que la Policía se excedió. Marcos Gutiérrez González, primo del fallecido, expresó indignación por la muerte de su pariente y dijo que otros coligalleros le contaron que la Policía llegó a provocarlos y abrió fuego contra ellos.
Los oreros se replegarse a la montaña y como a 600 metros al oeste del campamento principal, donde cayó el nicaragüense.
Otras personas habrían resultado heridas de bala. Santos Hurtado fue atendida en el Hospital de San Carlos con un impacto en la espalda, Las otras, al parecer, solo sufrieron roces, pues no ameritaron hospitalización.
Este sábado en la tarde más de 27 patrullas, así como personal de la Sección de Vigilancia Aérea incursionaron en la zona para evitar más disturbios.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y autoridades judiciales realizaron el levantamiento del cuerpo hasta la tarde de este sábado.
Se estima que más de 1000 personas, en su mayoría nicaragüenses indocumentados, participan en labores de extracción de oro en esa zona donde iba a ser el proyecto minero Industrias Infinito, clausurado en 2013 tras protestas de organizaciones ambientales costarricenses.





